En los últimos años, el discurso sobre innovación en el Perú ha estado muy presente: fondos concursables, laboratorios, alianzas universidad–empresa y múltiples iniciativas para fomentar la creatividad. Sin embargo, para sectores como agroindustria y manufactura, la pregunta clave ya no es “cómo tener más ideas”, sino “cómo convertir esas ideas en proyectos que escalen y generen impacto medible en la operación”.
La innovación aplicada no es un concepto abstracto. Se trata de resolver problemas concretos: reducir mermas en una línea de envasado, mejorar la precisión en la predicción de rendimientos por campaña, disminuir paradas no planificadas en una planta o acortar tiempos de despacho. En Latinoamérica, la manufactura es uno de los sectores con mayor adopción sistemática de inteligencia artificial (67%), y en Perú ya hay casos en logística y cadena de suministro donde la IA optimiza rutas, predice demanda y gestiona almacenes con retorno rápido.
Este artículo recoge patrones observados en proyectos que sí logran escalar, errores frecuentes y una ruta práctica para que empresas de agro y manufactura puedan llevar sus pilotos a operación a escala.
Agroindustria y manufactura comparten una característica: son sectores intensivos en procesos, con márgenes sensibles a pequeñas mejoras de eficiencia. En este contexto, la tecnología por sí sola no genera valor si no está al servicio de un problema operativo claro.
La innovación aplicada se diferencia de la “innovación tecnológica” en que:
En otras palabras, la pregunta no es “qué tecnología podemos usar”, sino “qué problema queremos resolver y qué combinación de tecnología, proceso y organización nos permite hacerlo”.
En Perú y la región, hay tendencias claras en agroindustria y manufactura que muestran cómo se está materializando la innovación aplicada:
A nivel regional, sectores como logística y cadena de suministro están usando IA para optimización de rutas, predicción de demanda y gestión automatizada de almacenes, con retornos rápidos y medibles . En manufactura, la adopción de IA alcanza al 67% de las empresas en Latinoamérica, lo que indica que ya no es un tema experimental, sino parte de la operación.
Fuente: infobae
Al observar proyectos de innovación aplicada que logran pasar de piloto a operación a escala, aparecen patrones recurrentes:
Estos patrones no garantizan el éxito, pero aumentan significativamente las probabilidades de que un piloto no se quede como tal.
A pesar de las buenas intenciones, muchos proyectos de innovación aplicada no logran escalar. Algunos errores frecuentes:
Estos errores suelen combinarse: un piloto mal planteado, con poca participación de operaciones y sin dueño claro, tiene altas probabilidades de quedar como una anécdota.
Para ordenar el proceso, una ruta de 6 pasos puede ayudar a equipos de agroindustria y manufactura a diseñar y escalar pilotos de innovación aplicada:
Esta ruta no elimina la incertidumbre, pero la hace gestionable y convierte cada piloto en una fuente de aprendizaje, independientemente del resultado.
Para empresas de agroindustria y manufactura, el reto ya no es tener ideas o incluso hacer pilotos. El reto es construir un portafolio de proyectos de innovación aplicada que, en conjunto, generen mejoras sostenidas en productividad, calidad y sostenibilidad.
Acepto los términos y condiciones del uso de mis datos personales